Abstract
<jats:p>La figura bíblica de Salomé es conocida por solicitar la cabeza de Juan el Bautista tras bailar en la fiesta de cumpleaños de su padrastro Herodes. Aunque esta decapitación suscitaba controversias, fue la danza realizada para el tetrarca el episodio más trascendente del relato. Diversos teólogos de antes del siglo IV comprendieron dicha coreografía como lujuriosa y lasciva, y tales descripciones fueron esenciales en la codificación de este tipo iconográfico. No obstante, en tanto que este baile ha permanecido vivo en múltiples contextos, ha propiciado una diversidad de interpretaciones culturales que han visto también su reflejo en el campo visual. Así pues, a través del método iconográfico-iconológico, se estudiará la pervivencia del tipo iconográfico de la danza de Salomé en el medio audiovisual prestando especial atención a la lectura que se ofrece de tal coreografía. Esto se realizará desentrañando si los directores de las películas perpetuaban las interpretaciones exegéticas hasta convertir a Salomé en una tentadora cuyo baile erótico concluye en un striptease, o si, por el contrario, buscaban alejarse de forma transgresora de esta lectura hipersexual, tal y como se percibe en la Salomé de Alla Nazimova (1922), y la de El Evangelio según san Mateo (1964) de Pasolini.</jats:p>